Los terroristas que mataron la semana pasada en Bombay en una cadena deatentados a casi dos centenares de personas contaron con ayuda de unciudadano de Bangladesh, que habría comprado tarjetas de móvil para losmilicianos en varias localidades de India, según fuentes de seguridadcitadas por CNN-IBN.
Estas fuentes anónimas sostienen que laintención de utilizar tarjetas SIM es la de confundir a losinvestigadores. Si finalmente se constata que fue un bangladeshí quienlas adquirió, tendría repercusión en la búsqueda de responsabilidades,no tanto en el ámbito policial como en el político.
ElGobierno indio acusa de los ataques a paquistaníes y, en particular, ala organización islamista Lashkar e Taiba (LeT). Sin embargo, estamilicia niega cualquier responsabilidad y, por su parte, lasautoridades de Pakistán negaron también cualquier implicación en latragedia.
“Nosotros estamos convencidos al 100% de que el ISI está involucrado enlos ataques a Bombay”, dijo la fuente a la agencia IANS.
Larevelación atribuye el atentado al grupo llamado Jamaat-ud-Dawa, bajoel cual suele esconderse el proscrito Lashkar-e-Toiba, al que hastaayer el Gobierno indio mencionó como responsable de los atentados quela semana pasada, que mataron a 188 personas.
Según fuentes noidentificadas que cita la agencia PTI, el Régimen indio tiene nombresde los miembros del ISI que entrenaron a los terroristas y de loslugares donde fueron adiestrados en Pakistán. Se “rehúsa a creer” queellos fueran sin conocimiento del Ejército de ese país.
Lafuente de Inteligencia de IANS insitió en que la India entregará prontoa Pakistán la lista con esos nombres, que está preparando con ayuda delos servicios secretos norteamericanos.
La India dará a Pakistán“una cantidad de tiempo razonable” para que actúe en consecuencia conesa información, añadió. La versión de la PTI matizó que la India noestá convencida que el Gobierno paquistaní esté implicado en el ataque.
El gobierno de Yusuf Razá Guilani llegó al poder en marzo deeste año luego de vencer en las elecciones a las fuerzas políticas queapoyaban a Pervez Musharraf, quien dimitió en agosto tras haberseretirado el año pasado como jefe del Ejército.
Guilani y elpresidente Asif Alí Zardari ofrecieron a la India colaboración parainvestigar la masacre, pero se han negado a entregarle a losterroristas “fugitivos”.
El problema era cómo conseguir agua sin quitársela a un rÃo. Eltransporte a Barcelona era una cuestión meramente técnica, solucionablecon recursos económicos. Por eso se estre-
lló el plan Segre, que levantabacaudal al rÃo leridano. Y por eso el serial sobre la alternativa delGobierno al plan de la Generalitat dio ayer un último e inesperadogiro, tras más de tres semanas de contactos y reuniones, como en laspelÃculas con buen guión. Se sabÃa que se iban a soterrar 60 kilómetrosde tuberÃa entre Tarragona y Olèrdola (Alt Penedès), pero no que esosrecursos provendrÃan del excedente que se generará tras modernizar lasacequias de la comunidad de regantes de la margen derecha del Ebro. Esdecir, el Gobierno retoma y mejora el proyecto que sirvió, en 1989,para realizar el llamado minitrasvase del Ebro que da servicio al Camp de Tarragona.
La flamante ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa --cuyo estrenoen sus nuevos menesteres cabe compararlos con un debut futbolÃstico enuna final de la Champions--, expuso ayer en Barcelona, tras reunirselargamente con su homólogo catalán, Francesc Baltasar, que el Gobiernoinvertirá 24 millones de euros en la mejora de las acequias de riego delas tierras del Ebro. En cuatro meses, sustituirá 100 kilómetros dedichas conducciones --en dos fases-- por tuberÃas de poliuretano quepermitirán generar, entre otoño y mayo de 2009 (cuando se espera laentrada en servicio de la desalinizadora de El Prat), "más de 50hectómetros cúbicos".
CrÃticas de Valcárcel
El presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, declaró ayer que«o hay trasvase o no lo hay». Recordó que «fue el mismo Gobierno que enel año 2004 derogó el Plan Hidrológico y que contemplaba ese trasvasepara Barcelona, el que hoy lo quiere enmascarar, darlo a hurtadillas,calificándolo de otra cosa distinta».
Reiteró que «desde Murcia queremos dejar bien claro que estamostotalmente a favor de que Cataluña reciba toda el agua necesaria delEbro, «pero también decimos que, de igual manera que llega a Cataluña,que llegue Valencia, a Murcia y a AlmerÃa, porque esto es solidaridad ytodo lo demás es demagogia, son mentiras».
El Gobierno de Aragón esperará a que se pronuncie el Ejecutivocentral para valorar si la operación tiene el carácter de trasvase y,por lo tanto, se aplican los artÃculos 19 y 72 del Estatuto deAutonomÃa de Aragón, que instan a los poderes públicos a velar contracualquier transferencia de agua.